Faith No More en Argentina - 1º de noviembre de 2009

Hermoso. Es raro perder la cabeza en un recital de rock, y que cuando alguien te pregunta cómo estuvo uno sólo pueda decir “hermoso”. Hermoso. Belleza. Pero nada es más exacto para definir qué es lo que transmitió Faith No More en su última presentación en Buenos Aires.

Y digo última porque nadie sabe qué va a pasar cuando concluya la gira que volvió a reunirlos tras una década de separación. “Espero verlos en menos de 10 años”, carraspeó en un valiente castellano el genial Mike Patton al final del show porteño.

Patton. Patton. ¿Cómo explicar el talento de un genio que, sin que se le desarme la garganta, puede pasar del bolero más romántico al alarido más bestial en una misma canción? Imposible. Ni siquiera para los que ya lo conocemos de proyectos como Mr. Bungle, Tomahawk y Fantomas.

En pleno recital le comenté a un amigo: “Es el Gary Oldman de ‘El Perfecto Asesino’”. Sí: Patton es un psicópata de la voz. Un hombre habitado por mil y un demonios que soplan a través de su garganta las melodías menos esperadas.

La mejor balada. El grito más potente del hard rock. El rugido del thrash metal. Todo convive en un cantante que se mueve dentro de la melodía cambiando tonos y desfigurando afinaciones, pero que jamás rompe la base fundamental de la música: la canción.

Con eso logra el más temible de los propósitos: conmover. Atrapa la atención del espectador y la mueve y revoluciona a su antojo. Le agrega copiosas pizcas de humor. Canta en español el mayor hit de la banda (algo por lo que muchos lo odiarían pero que todos perdonan). Se enfurece y arroja el pie del micrófono en un ataque que bien podría derivar en la destrucción total del escenario.

Pero al minuto frena. Sonríe y ya es un cantante de los 60 silbando una canción de tabernas. Hace una seña y vuelven a él los animales: es un gorila rugiendo. Un insecto masticando la carne que todavía rodea los bordes de un cráneo. Un hombre solo. El mejor cantante.

Eso es sólo una parte de lo que es Mike Patton. De lo que alimenta y hace eterno a Faith No More. Yo los vi. Yo lo vi. Y hoy, a sólo un día de todo eso, todavía no puedo quitarme de la cabeza la imagen de esa garganta, ese cuerpo espástico, esa mano con un bastón, ese traje y su flor en el ojal, mirando a la gente como quien sabe que el encantamiento a dado resultado.

Otra vez.

Y se decide a dar el golpe final. Que es grito. Es voz que acaricia. Es la locura del talento. Es hipnosis a distancia. Ayer pude verlo. Fue hermoso. Y hoy, presa todavía de la conmoción, juro que sólo puedo escribir apenas esto. Apenas esto.

Comparto con ustedes dos videos de lo que fue Faith No More en Buenos Aires, Argentina. 1º de noviembre de 2009.

El tema que abrió una noche imborrable: el cover “Reunited”:

La segunda canción: “No more from out of nowhere”:

Comentarios

Timon dijo…
yo tambien lo disfruté muchísimo. todavía me retumban las canciones y me acuerdo de los gestos y la sonrisa dandy de mike patton. una pena que no se los va a ver juntos por acá por muuucho tiempo.

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