La fiebre por la tierra argentina alienta la venta de campos con pueblos adentro y provoca migraciones en el interior

Bastante en sintonía con los temas que vengo siguiendo de cerca en estas últimas semanas, hoy publiqué en el diario otra investigación sobre el uso y control de tierra argentina por parte de grandes grupos locales y corporaciones internacionales. Di con un número inquietante: alrededor de 20 millones de las mejores hectáreas de la Argentina –por riqueza natural, potencial económico, etc.– se encuentran en manos de empresarios foráneos de la talla de Douglas Tompkins, Luciano Benetton o Joe Lewis. El año pasado, en un relevamiento similar, la cifra que obtuve rondaba los 17 millones. O sea, el traspaso aumentó. Y lo más preocupante es que, actualmente, se ofrecen a la venta otros 15 millones. Si se suman hectáreas vendidas y ofrecidas, el dato impacta: el 20% de las mejores tierras cultivables del país se encuentran en manos extranjeras o pueden estarlo en cuestión de meses . Pero esto no es lo único que reviste gravedad. La fiebre por la tierra se da de un modo tan descarnado que...