Formosa, sin derechos humanos: la verdad sobre las elecciones y el avance sobre los pueblos originarios por la riqueza oculta


Por Patricio Eleisegui
@Eleisegui


“… me entero que en la comunidad Qom de La Primavera, donde viven los Qom, porque los Qom no viven en la televisión, ni en los espacios de la radio, ni en los diarios, los Qom no viven en las conferencias de prensa, en la avenida 9 de Julio, ahí no viven los Qom. Los Qom viven en Formosa en La Primavera. ¿Y saben qué me enteré? Que ahí habíamos ganado con el 66 por ciento de los votos entre la comunidad Qom. La verdad Gildo que te lo hago como un reconocimiento contra tanta mentira, tanta distorsión…”.

El textual pertenece al discurso pronunciado por la presidenta Cristina Fernández el último 14 de agosto. Y llega en momentos en que se discute la perspectiva del oficialismo tras los reveses cosechados durante el último fin de semana electoral.

Pero la cita, el recorte en cuestión, también desnuda cuál es la postura del Gobierno nacional frente a uno de los equívocos más notorios en su tan promocionada política de derechos humanos: la negación de la desaparición que, por efecto de la quita de tierras, la explotación petrolera intensiva, y la ampliación de la frontera agropecuaria, vienen sufriendo las etnias Qom y Wichi en la provincia de Formosa.

Las palabras de Cristina Fernández no hacen más que renovar un recurso utilizado por el kirchnerismo hasta el hartazgo. Esto es, la transformación de cualquier falla o debilidad en un aparente acierto o fortaleza.

De ahí que los asesinatos ocurridos en comunidades como la Qom en los últimos tres años, y las continuas denuncias por persecución elevadas por integrantes de ese pueblo y su par Wichi, directamente no aparezcan en el discurso oficial.

En esa dirección, hay que decir que sólo entre noviembre de 2010 y mayo de este año se acumularon más de 20 ataques contra integrantes de la etnia Qom entre asesinatos, agresiones con arma blanca, embestidas con vehículos, incendios y golpizas varias.

El nivel de persecución en contra del pueblo en cuestión llegó a niveles tan desesperantes que en 2011 la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictaminó el establecimiento de un protocolo de seguridad para asegurar la supervivencia de los integrantes de la comunidad de La Primavera.

La medida buscó, en particular, resguardar la vida de Félix Díaz, líder de los Qom. A regañadientes, el Gobierno avaló este recurso hace muy pocos meses.

La reciente mención de los Qom por parte de Cristina Fernández, y su victoria dentro de la comunidad, refiere precisamente a lo ocurrido en La Primavera, un centro poblado cercano a Asunción del Paraguay. Pero el festejo por los votos obtenidos no es más que una verdad a medias que, en diálogo con iProfesional, el mismo Félix Díaz se ocupó de aclarar.

“Para estas elecciones pasó algo histórico: abrieron la primera escuela indígena dentro de la comunidad (llamada “Potae Napocna”, de 4.200 habitantes y antes conocida como ‘La Primavera’). Pero cuando hubo que votar, los hermanos de la comunidad estaban asentados en los pueblos de la zona: Siete Palmas, Laguna Blanca... Entonces nos hicieron votar en otro lado”, explicó el líder Qom.

Yo voté en Laguna Naineck. En la escuela de la comunidad votaron los criollos. El gobernador (Gildo Insfrán) tiene copadas las jurisdicciones de la zona. Por eso ganaron. Los que sí tenían que votar en esa escuela no tenían documentos. Los tramitaron pero no les llegaron”, agregó.

Para Díaz, más allá de lo irregular de cómo se efectúo el reciente escrutinio, la mención de la Presidenta “resulta algo positivo porque, al menos, reconoce que existimos como comunidad y que vivimos en esta parte del país”.

Un reclamo silenciado
La etnia Qom mantiene desde hace años una disputa con el gobierno de Formosa por la titularidad de tierras en las que han vivido desde hace siglos. Se trata de espacios que el pueblo en cuestión controló sin mayores inconvenientes hasta que, en 1985, un marco establecido por el Ejecutivo provincial colocó la posesión Qom bajo el control de una asociación civil.

El reclamo prosiguió a lo largo de los gobiernos pero, según Díaz, los canales de discusión se cerraron completamente con el arribo del kirchnerismo al poder.

“Nos niegan el diálogo. Tenemos una población de 4.200 personas en nuestra comunidad, pero no se nos respeta la autodeterminación ni la titularidad de tierras ancestrales. Acá hay recursos para ganadería, turismo, y también riquezas abajo de la tierra. Queremos cuidar y administrar nuestros territorios. Nadie debe controlar las cosas que no son suyas”, dijo a este medio.

Precisamente, la presencia de “riquezas abajo de la tierra” es el factor que, al parecer, viene acelerando el abandono de los pueblos originarios que el gobierno de Gildo Insfrán viene concretando en el último lustro. Una situación de desprotección que, por supuesto, aumenta adrede.

El motivo: la presencia de hidrocarburos en el subsuelo de los espacios que ocupan las comunidades Qom. Algo que también ocurre en torno a la etnia Wichi, aunque con una importante diferencia: en las tierras de ese pueblo firmas como Pluspetrol o la estatal YPF ya extraen petróleo. Y esto se da pese a la negativa de los Wichi a entregar permisos de explotación en sus tierras.

Riqueza que se conoce
La riqueza hidrocarburífera de Formosa es conocida en el ámbito energético, aunque la extracción en esa zona de la Argentina se ha visto postergada por efecto de los costos que requiere la actividad de explotación en ese territorio y la mediana calidad del petróleo existente.

Ahora, con el declive en términos de reservas que exhiben áreas de explotación tradicionales como las cuencas neuquina y cuyana, la provincia en cuestión volvió a estar presente en las proyecciones de las principales compañías del sector.

Una comprobación de la riqueza formoseña a explotar puede ubicarse en lo sucedido en Paraguay en noviembre del año pasado. A principios de ese mes, el presidente Federico Franco informó sobre el hallazgo de reservas de crudo gigantescas en la cuenca de Pirity.

A modo de aval de los monitoreos concretados por Paraguay, desde el Ejecutivo guaraní no dudaron en destacar que los indicios de hidrocarburos en grandes cantidades eran concretos en tanto compartían la cuenca argentina de Palmar Largo, provincia de Formosa. En esa área, según declararon funcionarios y empresarios paraguayos, se sabe de la existencia de petróleo desde el año 1984.

La necesidad de ubicar nuevos reservorios de petróleo es el aspecto que viene motorizando la extracción de crudo en tierras de otra comunidad afectada por las decisiones de Insfrán: la etnia Wichi.

En las zonas que ocupa la población de San Martín, en el centro-este de la provincia, YPF y Pluspetrol ya sacan petróleo sin permiso concreto de los aborígenes. Debajo de ese rincón de Formosa se ubica, precisamente, la cuenca de Palmar Largo de la que se hablara en Paraguay.

Lisandro Flores, hijo del cacique local y también dirigente de la comunidad de San Martín, sostuvo ante iProfesional que “YPF comenzó a perforar sin preguntarle a la gente y todo lo que sacan va a la exportación. Son tierras de la comunidad y por más que nos negamos las empresas se meten y hacen su trabajo. No hay a quien reclamar porque el Gobierno, por más que lo votamos, siempre deja para más adelante lo que le estamos pidiendo”.

“Acá no hay rutas pavimentadas como se dicen. Vivimos en el polvo, la tierra. Hay perforaciones de agua pero no alcanzan y dicen que van a poner cañerías pero no se hacen. La última vez que reclamamos, el gobernador nos cortó las asignaciones universales. La gente no tiene vivienda, no tiene para comprar comida, y cuando se reclamó se sacaron las asignaciones. Ahora tenemos que hacer los trámites otra vez en Anses, pero Anses no nos responde”, aseguró.

YPF: empleados africanos y japoneses, pero nunca aborígenes
Consultado por iProfesional respecto de las posibilidades laborales que, dada su condición de empresa del Estado, debería asegurar la presencia de YPF, Flores fue contundente: “No hay trabajo para los aborígenes en YPF. Traen gente de afuera, de África o Japón. Ahora hay diez jóvenes de África trabajando en nuestras tierras. En San Martín no hay trabajo y la gente que puede se dedica a la pesca o a criar alguna cabra. Los únicos empleados son los maestros. No tenemos nada”.

Al momento de fijar una perspectiva para la situación de los Wichi en Formosa, Flores colocó su esperanza en las elecciones de octubre.

“Acá ahora ganó el Gobierno porque nosotros los apoyamos cuando nos piden. Nos dicen que va a cambiar nuestra situación pero después eso no pasa. No estamos de acuerdo con las cosas, pero votamos al Gobierno. Acá sufrimos porque no tenemos medicamentos ni viviendas, pero esperamos que un día todo eso cambie. Y que los criollos dejen de alambrar nuestras tierras para quedárselas”, rogó.

“No están respetando a los dueños. Los criollos ni siquiera hacen caso a los que tienen el título de la propiedad de la tierra. Igual se meten y alambran. Y a nosotros entonces nos dejan nada más que las tierras secas. Por ahí en algún momento, si el gobernador Insfrán escucha lo que pedimos, podamos estar un poquito mejor, tener trabajo. En un momento hubo un proyecto para que más gente pueda criar cabras, pero después no se hizo nada”, concluyó.

El Señor de Formosa
La dura situación que enfrentan las comunidades aborígenes de Formosa mantiene una relación directa con el accionar de Gildo Insfrán, quien controla la gobernación de la provincia desde el año 1995.

Insfrán, ungido como víctima en el reciente discurso de Cristina Fernández, es otro de los tantos dirigentes del interior que, merced a su condición camaleónica, ha sobrevivido a los distintos gobiernos nacionales logrando, incluso, afianzarse todavía más en el poder a fuerza de una alineación rotunda con el kirchnerismo.

Un artículo divulgado en mayo de este año por el periódico alternativo Mu detalla la evolución de la carrera política de un funcionario que abrazó a Menem, celebró con De la Rúa, y ahora enciende las simpatías de la Presidenta.

“Gildo Insfrán, 62 años, es el gobernador de Formosa desde el 10 de diciembre de 1995, y desde el 83 que ocupa cargos políticos en la provincia tras dejar su oficio de veterinario. De completar su quinto mandato en 2015, empataría a Adolfo Rodríguez Saa en el arte de mantenerse como gobernador durante 20 años consecutivos, la cifra más alta hasta ahora. Pero contando sus años como diputado y vicegobernador, Insfrán ostenta un récord de 30 años en el poder”, expone la publicación.

“Insfrán fue diputado en la legislatura por Formosa del 83 hasta el 87, año en que ocupó además el cargo de vicegobernador de la provincia hasta la fecha en que asumió como gobernador. Desde entonces fue elegido tres veces, la última con el 76% de los votos, para lo cual necesitó reformar un mismo artículo de la Constitución de Formosa en dos oportunidades: en 1999, para ser reelegido, y en 2003 habilitando la reelección indefinida”, añade.

En 1999, revela Mu, Página 12 calificaba al gobernador como “menemista” y comparaba las truncas aspiraciones reelectorales de Menem con las que concretaba Insfrán esas fechas con éxito.

“Pero el ex veterinario asumió un nuevo período en diciembre de ese año deshaciéndose en elogios hacia el entonces presidente de la Alianza, Fernando De la Rúa, y firmando la emergencia económica”, indica el periódico.

“En 2001, Insfrán fue uno de los 7 gobernadores que visitaron a Menem en la quinta de Don Torcuato donde cumplía arresto domiciliario por la causa de venta ilegal de armas. Bancó a Rodríguez Saa durante su corto mandato, otro especialista en las re-re en San Luis, y luego se alineó a Duhalde, a pesar de haber sido en el 95 su enemigo electoral en Formosa, al apostar por el ex Vicente Joga”, continua.

Ya en 2003, cuando Néstor Kirchner logró alzarse con la presidencia, Insfrán no titubeó a la hora de felicitarlo públicamente. Ese romance con aquello que con el correr de los años sería identificado como “el modelo” sigue hasta hoy.

Y las recientes palabras de Cristina Fernández para con el eterno gobernador de Formosa dejan entrever que, por ahora, ese noviazgo político con el hombre al que más temen los pueblos Qom y Wichi sigue viento en popa.



Publicado en Infobae Profesional (www.iprofesional.com) el viernes 16 de agosto.

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