Monsanto, Coca Cola y Dow, detrás de la salud de los chicos en las escuelas públicas porteñas


Las compañías integran y financian ILSI, organización que ahora monitoreará el sobrepeso y los hábitos alimenticios de los alumnos de la Ciudad. De la entidad también forman parte fabricantes de agroquímicos como BASF y Syngenta. Los controles comenzarán a partir de la segunda quincena de este mes

Por Patricio Eleisegui
@Eleisegui

El programa se llama "Mi escuela saludable" y depende de la Dirección General de Desarrollo Sustentable del Gobierno de la Ciudad. Pero, como viene ocurriendo desde que el PRO y su híbrido Cambiemos se hicieron con las principales administraciones públicas, rápidamente comenzó a quedar bajo la órbita de las multinacionales y el interés privado.

A principios de abril, una notificación sorprendió a varios padres cuyos hijos asisten a instituciones educativas públicas: el Gobierno de la Ciudad comenzaría a controlar desde el corriente mayo la obesidad y el sobrepeso en los más pequeños mediante un equipo integrado por especialistas pertenecientes al Instituto Internacional de las Ciencias de la Vida (ILSI, por sus siglas en inglés).

La decisión -otra de las tantas enmarcadas en la política oficial de privatizar obligaciones estatales- deja espacio a la polémica en cuanto se indaga en la conformación de, precisamente, el mencionado ILSI; organización que se define a sí misma como una "asociación civil sin fines de lucro, que viene desarrollando investigación en nutrición y salud desde hace 10 años con el objeto de contribuir a mejorar la salud humana".

Carente de gran visibilidad en la escena sanitaria local, ILSI es un instituto que opera en base al financiamiento de nombres como Monsanto, Dow o Coca Cola. Contactados por este periodista, representantes de la asociación aportaron la identidad de quienes aseguran el funcionamiento de esta asociación.

En detalle:

•BASF Argentina -química, con foco en la producción de plaguicidas-.
•Bayer SA, con un curriculum similar a la anterior, además de su desempeño en el ámbito de los fármacos.
•Chacra experimental agrícola Santa Rosa.
•Coca Cola de Argentina.
•Danone.
•Dow -con desempeño comercial similar al de BASF-.
•Mondelez -antes conocida como Kraft, dueña de Oreo, Milka y Cadbury, entre otras etiquetas de golosinas-.
•Kromberg -del segmento de los insumos para la industria farmacéutica-.
•Monsanto.
•Publitec -dueña de revistas de alcance regional con apoyo declarado al consumo de alimentos basados en transgénicos-.
•Syngenta -similar a Dow y BASF y, junto con Monsanto, la principal comercializadora del herbicida glifosato en la Argentina-
•Unilever -fabricante de alimentos y artículos para el cuidado personal-.


El monitoreo de la salud de los alumnos de las escuelas públicas porteñas, entonces, comenzará a quedar ahora bajo la tutela de nutricionistas provenientes de los equipos de estas compañías.

A continuación, uno de los avisos acercados a los padres que notifica del trabajo conjunto entre la Ciudad y los especialistas de ILSI:


La conclusión de la carta:


Si bien, ante la interpelación de quien aquí escribe, desde la cartera del gobierno porteño evitaron pronunciarse sobre esta decisión, lo cierto es que ILSI no tiene reparos en reconocer cómo sus movimientos surgen del accionar de ejecutivos de las multinacionales ya mencionadas.

El instituto cuenta entre sus áreas con un espacio dedicado a la biotecnología -en rigor, el desarrollo de organismos genéticamente modificados como la soja que se siembra en la Argentina- coordinado por, entre otros, Clara Rubinstein (Monsanto), Luciano Araujo (Monsanto), Paula Bey (Dow), Magdalena López Olaciregui (Dow), Natalia Modena (Monsanto), Cecilia Roca (Dow), Magdalena Sosa Belaustegui (Bayer), Alejandro Tozzini (Syngenta), Javier Wagmaister (Bayer), y Bettina Abruzzese (Unilever).

Al respecto, ILSI destaca: "Este Comité, creado en 1999, se centra sobre las bases científicas de la evaluación de la seguridad de los organismos genéticamente modificados, con un gran énfasis en los programas de capacitación y paneles de discusión de expertos sobre temas relacionados con la bioseguridad."

"Desde su creación, en 1999, este Comité ha organizado y participado en alrededor de 40 seminarios, conferencias, mesas redondas, cursos y talleres en diferentes establecimientos en Argentina, Colombia, Chile, Uruguay y Paraguay, reuniendo a más de 3.500 profesionales. Además, varias fuentes y materiales de referencia fueron desarrollados y compartidos con las filiales de habla hispana y a través de la web", añade.

ILSI también dispone de un ámbito orientado a la legitimación del uso de agroquímicos -"fitosanitarios", en la jerga de las compañías que promueven este negocio- en donde se discute la toxicidad de los químicos a partir de lecturas de científicos como, por ejemplo, Daniel Goldstein, perteneciente a la central de Monsanto en Estados Unidos.

El área distribuye entre los asociados al instituto todo tipo de material concebido con el fin de desterrar las críticas a los productos que luego son fumigados en los campos productivos de la Argentina.

El tenor de estos antecedentes, queda expuesto, lejos está de representar una traba para el Gobierno de la Ciudad y la decisión oficial es que a partir de los monitoreos de los científicos y analistas de estas corporaciones se desarrollen nuevas políticas nutricionales para las aulas públicas.

¿Cuál es la visión de, por citar un caso, Monsanto, ante esta participación? En diálogo con quien aquí escribe, Adrián Vilaplana, gerente de Asuntos Corporativos de la multinacional, relativizó la injerencia de la compañía que creó el herbicida glifosato y ostenta el monopolio de la soja transgénica que se siembra en el país.

"ILSI está integrado por numerosas empresas y Monsanto es una más. Más allá de lo que pueda decirse, el rol determinante en el instituto lo tienen las compañías alimenticias. Somos tan socios de ILSI como lo es Coca Cola. En todo caso, formamos parte de una organización reconocida a nivel mundial por su capacidad para divulgar cuestiones científicas", alegó.

Más allá de destacar que "ILSI no tiene mucho que ver con nuestro negocio", Vilaplana reconoció que "Monsanto aporta financiamiento y realiza todo tipo de aportes en diferentes líneas de investigación". El ejecutivo reiteró una y otra vez que no estaba al tanto de la participación del instituto en "Mi escuela saludable". "Me voy a fijar en Google", respondió en un momento.

Por fuera de estos argumentos, lo cierto es que la crítica al vínculo entre ILSI y la administración que encabeza Horacio Rodríguez Larreta resulta, cuanto menos, mínima. En ese sentido, sólo Patricio Del Corro, diputado porteño por el PTS-FIT, Federico Puy, docente y congresal de UTE-CTERA, y Enrique Viale, líder de la Asociación de Abogados Ambientalistas, enarbolaron quejas contundentes ante la decisión del PRO.

"Que el Gobierno de la Ciudad haga partícipes a estas grandes multinacionales para 'mejorar' los hábitos alimentarios de los niños y prevenir enfermedades como la obesidad parece una burla, pero es muy grave", sostuvo Del Corro.

"Monsanto es una envenenadora serial, denunciada a lo largo y ancho del mundo, a eso se suma Coca Cola, que es una de las principales responsables de la obesidad a nivel mundial que utiliza jarabe de jarabe de maíz transgénico. Es difícil pensar un disparate mayor, pero increíblemente Larreta quiere dejar la salud de nuestros chicos y chicas estas manos”, agregó.

Por su parte, Puy se preguntó: "¿De qué manera piensa el gobierno y las autoridades 'promover hábitos saludables para prevenir y disminuir el avance del sobrepeso y obesidad y mejorar la calidad de vida de la comunidad educativa', con estas empresas que son mundialmente denunciadas?"

A la par de estas posturas, la acción más firme corrió por cuenta de Viale, quien hizo punta en denunciar la forma en que está estructurado "Mi escuela saludable". En ese sentido, la organización que encabeza prepara una acción de amparo con vistas a desterrar la iniciativa oficial.

"Es una vergüenza que se le abra las puertas de las escuelas públicas a una institución que agrupa a empresas con denuncias. Es gravísimo, algo sin precedentes. Dentro de ILSI hay firmas como Monsanto y Syngenta, que contaminan con agroquímicos, o Danone, que fue multada por exagerar los beneficios saludables de sus productos. Permitirles que ingresen a evaluar y dar consejos a los alumnos en las escuelas es poner el zorro cuidando al gallinero", enfatizó.

Para el letrado, “el programa no hace más que abrirle a cada empresa la posibilidad de hacer estudios de mercado con los chicos. Es darle nuevas oportunidades comerciales a las peores corporaciones”. Viale expuso que esta novedad carece de espacio en los principales medios de comunicación por efecto de, principalmente, la abultada pauta publicitaria que los privados en cuestión colocan tanto en diarios como en canales de televisión y radios nacionales.

En medio de la controversia, un aspecto a destacar reside en el accionar de una de las escuelas que, previa notificación del Ejecutivo porteño, recibirá la visita de ILSI en el corto plazo. La cooperadora de la institución educativa número 26 “República de Colombia” emitió un comunicado a fines de abril expresando su total rechazo al monitoreo que se alienta desde la Ciudad.

Entre otros conceptos, el colegio informó:

“Habiendo analizado la información recibida, desde la Cooperadora de la Escuela 26 queremos expresar:
1. Nuestro rechazo al estudio de impacto tal como ha sido planteado debido a que: A) dicho estudio no cuenta con la aprobación ni el protocolo correspondiente por parte de un Comité de Ética (se nos informó que el comité de ética está a cargo de la Asociación Médica Argentina, y el estudio está en proceso de evaluación); B) la ONG ILSI que realizará el estudio está internacionalmente cuestionada y los motivos para su selección (que allí trabaja una profesional muy competente) nos resultan insuficientes para garantizar que todas las empresas asociadas a tal ONG, directamente vinculadas con la mala alimentación, trabajarán en pos de la mejoría en la nutrición de los chicos; C) dado que los alcances del programa no incluyen una acción concreta y efectiva sobre la calidad de la comida que los chicos reciben en la escuela, el estudio de impacto mediría solo los cambios alimentarios realizados en el ámbito familiar, con lo que los datos que se obtendrán nos parecen, como mínimo, insuficientes e inoportunos.
2. Nuestra recomendación para que no se realice la evaluación de impacto en las condiciones planteadas en ninguna otra escuela, hasta su revisión completa y garantía de un comité de ética científico que garantice que el uso de un acelerómetro (sujetado por un cinturón) en niños y niñas de 7 y 10 años aproximadamente, y durante toda la jornada escolar (8 horas), no daña su salud física y psíquica.”


Según pudo averiguar este periodista, el control que tendrá a ILSI como su principal protagonista comenzará a hacerse efectivo a partir de la segunda quincena de este mes.

En virtud de lo anticipado por Viale, y de cara a una potencial batalla judicial, lo concreto es que la decisión del Gobierno de la Ciudad de tercerizar aspectos de su competencia suma un nuevo ejemplo aunque ahora con Horacio Rodríguez Larreta al frente del Ejecutivo.

La decisión de ceder el monitoreo del sobrepeso y la nutrición de los alumnos a las mismas compañías que se ocupan de acentuar los malos hábitos alimenticios revela que, para el PRO, la salud también es un derecho apto para ser vulnerado.


Comentarios

Anónimo dijo…
El poder del ciudadano responsable. Que los padres no autoricen la toma de datos de sus hijos!!!!!
Anónimo dijo…
muy bueno el articulo . gracias por compartirlo
Anónimo dijo…
Nos horrorizamos por el accionar de estas multinacionales y por el mal desempeño de funcionarios... pero.... dejamos que nuestros hijos sean usuarios de redes sociales sin control alguno donde estan mas expuestos a develar información personal que en cualquier otro lugar... y esos mismos padres que deben negarse a autorizar la toma de datos de sus hijos, deberían tal vez de dejar de exponerlos ellos mismos desde esos espacios... no?... De todas formas, el artículo desde el punto de vista de la investigación es muy bueno. Felicitaciones Patricio.

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