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Tunel (Arrebato fotográfico)

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"... en todo caso, había un solo tunel, oscuro y solitario: el mío". (Ernesto Sabato, "El Tunel", 1948) Línea A de subte. Sabato hablaba del ahora, éste, mi momento, hace 60 años. Recién pude entenderlo luego de tomar la foto que aparece más arriba. Sí. El único tunel es el mío... El único.

Escasez (Para escuchar... -Audio de la lectura en FM La Tribu-)

Tengo un amigo muy particular que, muy seguido, se ocupa de convencerme de que buena parte de lo que escribo vale la pena. Identificable como Hernán Brignardello, este amigo pro Eleisegui conduce -junto a un grupo de homo sapiens- el programa "Acá no Es" por FM La Tribu (88.7). Como será de optimista el tipo que hace muy poco me dijo: "quiero leer un texto tuyo en la radio". Estás mal, le contesté... Y enseguida agregué: "¿Cuál?" Respuesta: "Escasez". No sólo me pidió el texto, sino que hasta se animó a leerlo. Pueden escucharlo acá: boomp3.com Para los que prefieren la cosa escrita, Escasez está disponible aquí Un valiente Hernán. Para más datos sobre "Acá no Es" basta sintonizar la radio en la frecuencia que pasé antes todos los lunes de 20 a 21 horas. También lo pueden escuchar a través de Internet vía www.fmlatribu.com

Lava

Un texto de los viejos... Lengua. Almeja inquieta que saluda al calor nocturno, centímetro tímido alargándose, sofocado de sed, que encuentra un sendero escarpado, frondoso, y se pierde entre las malezas oscuras mientras, a lo lejos, un manantial late, tentáculo rosado que baja a través de una cañada sin descuidar la paciencia, el sabor, la estela que se asemeja a un hilo de nylon, una telaraña, al tiempo que marca lo que ya le pertenece, elude un tallo, luego otro, y finalmente alcanza el cráter vedado, la arcilla lastimada, para después probar las gotas que bañan a cada ladera de la grieta, salado, dos veces salado, despacio, vislumbrar un borde salmón, casi transparente, que rápidamente cambia a un ligero morado, y luego permitir que la papila escale en búsqueda del candelabro de fuego, frote la roca invisible en la que habrá de clavar su apetito, para después retomar el desfiladero conocido, y nuevamente señalar con agua caliente los límites de la lava. Duda. Ondulación nervio...

Nine Inch Nails, "The Great Below"

Hubo una época en la que Trent Reznor, siempre al frente de Nine Inch Nails, se atrevía a jugar con la genialidad. Más de una vez se salió con la suya...

A la Pared

Es el psiquiatra. Ajá. No sé como, pero pude percibir un tenue murmullo frío (tal vez un eructo que eligió salir, sin autorización gubernamental, de mi garganta) cuando el perito asomó la cabeza. Reconocí su figura encorvada (como si -durante la adolescencia- un poste de quebracho le hubiese destrozado la espalda) a través de un bocado de gripe; una enredadera esmeralda-gelatina que lancé contra la maceta preferida de mi madrina. Mientras intentaba afinar la puntería de mi labio leporino (“¡Boca de conejo!”, gritaba mi padrino cuando me descubría pateando esas gallinas que tanto cuidaba) reconocí sus zapatos: marrones, imitación borceguíes pero livianos a la vista, sin punteras o refuerzo de costuras a la altura de las uñas, cuero de vaca cubierto de cebo: pomada para evitar las grietas y, al mismo tiempo, aislar al calzado de cualquier posible aguacero. La suela es alta, irregular a modo de serrucho (dientes ligeramente encorvados hacia el sur del zapato) cosida al cuero en dibujos qu...

Megadeth, "Symphony of Destruction" (En vivo, en el Luna Park, mayo de 2008)

No podía no hacer mención. Yo estuve ahí. No el 28 de mayo, pero sí la noche del 29. Puedo decir que ambos recitales fueron casi idénticos en cuanto a selección de temas, marco de público (12.000 personas) y sonido (excelente). En ambos videos: Symphony of Destruction. Tomados la noche del 28 de mayo (del 29 hay registros, pero muy malos en cuanto a calidad de imagen y sonido). El talento de Dave Mustaine es inoxidable... Un detalle: nótese la participación del público. Megadeth logró tener en Argentina la base de fans incondicionales que ya no posee en su natal Estados Unidos. Y en un momento en el que el thrash metal aparece en retirada (Igualmente, habrá que ver con que se despacha Metallica a fin de año, cuando presente su nuevo disco)

Jorge, el pibe de la soriasis

¡Bajálo! ¡Bajálo! El grito del Negro Molina cruzó el baldío y sólo fue cuestión de apretar el párpado, calcular con el ojo libre y -quiebre de cintura mediante- sacudirle una piedra de las chatitas, ésas que pican en el pasto o en el agua y terminan por elevarse, al bulto rengo en retirada. Fueron uno. Dos. Tres. Cuatro brazos lanzados con impunidad hacia delante, como verdaderas catapultas Made in Florencio Varela, en búsqueda de descabezar a un Goliat templado por una cobardía hija de la paliza cotidiana. Del manoseo colectivo. De las risas de media docena de pendejos matándose a pajas para degollar el tiempo entre las hamacas de la Plaza Roca. Pero nadie lograba entender por qué, acobardado a las piñas, Jorge, el pibe de la soriasis, cruzaba la plaza todas las tardes por el mismo caminito de hormigas. Y eso que los pibes -jamás neutrales- a veces hasta invitaban a secuaces de otros barrios para burlarse en grupo de “El Descascarado”, como lo conocían en el barrio. ¡Ah!, pero a...